“Sólo el pueblo es vencedor” cita de José Luis Serrano a unas palabras de Alhamar, primer rey nazarí

A las personas inscritas en Podemos Granada.
A las compañeras y compañeros imprescindibles en el camino del cambio en Granada.

Hoy, 12 de marzo de 2018, escribimos esta carta para poder expresar nuestra vivencia como equipo al frente de la dirección política y organizativa de Podemos en Granada. Hemos finalizado nuestro mandato, ya que se han cumplido más de tres años desde que constituimos una candidatura a las primarias del Consejo Ciudadano Municipal de Granada, aglutinados en torno a una idea fundamental que sería parte de nuestro lema de campaña: «Granada está viva». Esa era la fuerza que nos movía, el saber que en esta ciudad residían las energías necesarias y capaces de producir un cambio a escala local. Fue así, gracias a la ilusión ―y a una campaña en la que conseguimos sumar a muchas personas―, como obtuvimos el respaldo de cientos de inscritos e inscritas y constituimos el primer Consejo Ciudadano Municipal de Podemos en Granada. En aquel momento sabíamos que no iba a ser fácil, que nos supondría dificultades para hacer frente a nuestras tareas familiares, académicas y laborales. Pero teníamos la convicción de que era el momento de asumir responsabilidades temporales en la construcción de Podemos, un nuevo proyecto que aspiraba a lograr el cambio en nuestro país y que precisamente planteaba la política como un escenario de ilusión para mujeres y hombres que querían participar haciendo política de otra manera, con una nueva perspectiva, con nuevas herramientas, y sin que este compromiso fuera incompatible con nuestras vidas personales. Sabíamos que juntas y juntos podíamos.

Durante el primer año y medio conseguimos generar una organización municipal, impulsar el nacimiento de círculos, construir un programa político local, promover una candidatura a las elecciones municipales, y colaborar en dos elecciones generales y unas autonómicas con resultados muy positivos, ya que fuimos de las provincias con mayor porcentaje de voto en Andalucía. Y todo este trabajo se desarrolló sin apenas recursos, ni colaboración de fuera de Granada, siendo las gentes de nuestra ciudad el principal soporte de todas nuestras actividades; nos movía la ilusión de quienes construyen alternativas junto con una ciudadanía como la granadina, abandonada por los poderes políticos y económicos. Eran los tiempos de la nueva política: un proyecto transversal, sin etiquetas excluyentes, surgido de propuestas como las que unieron a la gente en torno al 15M, y basado en un programa de cambio dirigido a la mayoría social con aspiraciones de llegar al gobierno y cambiar el rumbo de nuestras ciudades y de nuestro país.

En ese mismo tiempo, Podemos Granada fue punta de lanza en la coordinación de un territorio con enormes necesidades como el nuestro. Fuimos la primera provincia que desarrollamos, gracias al empuje de nuestro referente José Luis Serrano, espacios de coordinación entre los municipios de la provincia y la capital, en los que elaboramos propuestas compartidas, con el único objetivo de intentar mejorar la vida de quienes habitamos en esta tierra olvidada. Hicimos un esfuerzo enorme en defensa de la sanidad pública, desde los centros de salud de los barrios y los hospitales comarcales, hasta el apoyo constante al movimiento por los dos hospitales completos en cuyo éxito colaboramos acompañando a la comunidad sanitaria y a miles de personas más.

Centenares de personas inscritas en Podemos apoyamos a Vamos, Granada y el Consejo Ciudadano Municipal se volcó para ayudar en el incesante trabajo de Marta Gutiérrez, la concejala más comprometida contra la corrupción, quien ha desarrollado un enorme esfuerzo para denunciar estas prácticas: 3 de los 5 casos de corrupción por los que el PP responde actualmente en el juzgado han sido investigados gracias a las denuncias de Vamos, Granada. Hemos colaborado activamente en la defensa y dinamización de la Vega de Granada y otros territorios granadinos; hemos realizado propuestas y actividades públicas en relación con el agua, con la movilidad, con la cultura, y con el turismo como elementos clave para nuestra ciudad que deben ser ordenados y gestionados buscando el bien común y no sólo el beneficio de unos pocos ―de hecho, fuimos los primeros en alertar de la saturación de alquileres turísticos y de la necesidad de implantar una tasa turística en nuestra ciudad―.

Trabajamos para mejorar las instituciones educativas a todos los niveles, incluyendo el personal, las instalaciones y la comida que se sirve en los centros. Nos negamos al traslado de las nuevas salas del TSJA a Sevilla y demandamos mejoras en la administración judicial de Granada. Hemos hecho propuestas y actividades para dignificar los servicios sociales dirigidos a la población más vulnerable que es la más olvidada de nuestros barrios. Hemos colaborado siempre en defensa del derecho a la vivienda incluyendo nuestra participación activa para evitar los desahucios, ya fueran ejecutados por los bancos, por la Diputación, o por la Junta de Andalucía. Apoyamos desde el principio las demandas sociales en materia de infraestructuras, situando en la agenda política la posibilidad y la necesidad de la reconexión ferroviaria urgente por Moreda mientras duraran las obras del AVE en Loja.

Dentro del proceso participativo Creamos Granada (www.creamosgranada.com) nos hemos reunido con decenas de organizaciones de la sociedad civil, haciendo hincapié en los grupos que día a día trabajan por un nuevo modelo económico para Granada que acabe con la desaparición de empresas y con las enormes tasas de paro y precariedad que sufrimos. Como resultado de esta intensa actividad redactamos el documento Granada Decide que constituye una síntesis de nuestra propuesta política para Granada. En definitiva, hasta diciembre de 2017 hemos desarrollado un trabajo intenso, coordinado y eficaz en el que las demandas de los barrios, de los municipios y de los colectivos de la sociedad civil eran asumidas por toda la organización.

Aunque nos hubiera gustado poder hacer más, hemos hecho todo todo lo posible por mejorar y defender Granada del maltrato de los gobiernos andaluz y estatal, llegando incluso a plantarnos frente al desinterés y a las visiones centralistas de Podemos Andalucía o de Podemos Estatal. Sentimos que el esfuerzo desempeñado nos haya impedido llegar al final del trayecto con las mismas fuerzas que al principio, y lamentamos las pérdidas de personas que se han ido quedando por el camino y que no hemos podido reenganchar al proyecto. Somos conscientes de que nos hemos podido equivocar en más de una ocasión, hemos intentado buscar soluciones aunque no siempre fue suficiente para generar acuerdos con otros sectores organizados de Podemos. No obstante, no lo hemos tenido fácil, teníamos una organización por construir y siempre tuvimos una oposición continua a nuestro trabajo.

Millones de ciudadanos y ciudadanas depositaron su confianza en Podemos como instrumento para una esperanza de vida mejor. Quienes nos implicamos en este proyecto también lo creímos así; sentimos que Podemos era la oportunidad que las circunstancias nos ponían al alcance de la mano para dignificar la vida, para aportar nuestro grano de arena; contábamos con dos herramientas, la ilusión por el cambio y la seguridad en nuestras capacidades y actuamos en todo momento siguiendo dos principios fundamentales: participación y transparencia. Al fin y al cabo, este proceso lo tomamos como un trabajo de creación de algo nuevo, un camino con difíciles consensos y necesarios aprendizajes a compartir, donde poder canalizar toda esa confianza y responder así, desde cerca, a las reivindicaciones de la gente que también son las nuestras, porque también somos pueblo.

Pero, una vez finalizado nuestro mandato, y con la convicción de que hicimos todo lo que estuvo en nuestra mano por la organización y por Granada, ponemos punto y final a nuestro camino en Podemos, ya que en la organización actual ha desaparecido el proyecto en el que nos implicamos hace más de cuatro años y que bebía de la savia del 15M. Las decisiones en Podemos ya no se toman en Granada , sino en Sevilla o en Madrid, y sabemos lo dañino que esto es para una ciudad tan maltratada como la nuestra. Las personas que suscribimos esta carta ya no nos reconocemos en este Podemos, ni en un discurso ni en unos métodos que restan más que suman y que dificultan enormemente la participación de las mayorías sociales, en especial de las mujeres.

Nos quedamos con todo lo aprendido y compartido con las gentes de Granada en estos cuatro años intensos. El movimiento del cambio en nuestra provincia vino para quedarse, y desde el 15M se hizo evidente que necesitamos un proyecto transversal, plural y radicalmente participativo en el que la vida cotidiana esté en el centro. Este ha sido y seguirá siendo nuestro compromiso con una Granada que necesita hoy como ayer una propuesta municipalista propia que se centre en las necesidades de nuestra ciudad y no en los intereses partidistas que no traen nada bueno para nuestra tierra. Por eso, seguiremos haciendo política de proximidad y atendiendo a estrategias municipalistas que han sido y serán la punta de lanza del cambio en nuestro país. Seguiremos apostando por las mayorías sociales que quieren el cambio político en nuestros municipios. Seguiremos creando y estando presentes en espacios donde la gente, y en especial las mujeres sean las verdaderas protagonistas, como hemos hecho desde que bajamos a las plazas el 15 de mayo de 2011.

Sólo el pueblo es vencedor. Seguimos por Granada.

Consejo Ciudadano de Podemos Granada.
Enero de 2015 – enero de 2018

Informe del trabajo del I Consejo Ciudadano de Granada